«El equilibrio de Nash»

Disfrutando de este artículo sobre la matemática mundana…

Nos asaltan las siguientes cuestiones…¿ Seremos capaces de aprender en nuestras negociaciones cotidianas a dejarnos de maximalismos ? ¿ De cooperar en vez de competir ? ¿ De dejar atrás el paradigma individualista de la escasez bajo el que hemos crecido programados y reprogramarnos para aprender a disfrutar del paradigma de la abundancia y la comunidad en el que vivimos? ¿ Que llevó a la humanidad al borde de la hecatombe nuclear merced a algo como lo sucedido en la llamada «crisis de los misiles» ?

Estas cuestiones podrían llevarnos de vuelta al punto de partida de este texto, … a las matemáticas mundanas.

«[..] La estrategia óptima: todos salen ganando, renunciando a su objetivo inicial. [..]el equilibrio de Nash, una teoría matemática que demuestra que al evitar, por así decirlo, la autodestrucción mutua, se logra la máxima satisfacción para todos [..]»

¿ Póngase acá  _________  nuestra próxima pregunta?

30/03/2017

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«El Timón»

[..]La vida es un problema.Sólo la muerte no lo es !

Estar vivo es quitarse el cinturón y buscar problemas[..]

Voy a exprimir el mosto de la vida

policrómatico prisma

paro en mil dársenas

búsqueda sin final[..]

-. Bosco «El Timón», ‘Parte II: Una nueva hoguera’

podemos escuchar la canción acá.

27/03/2017

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Avena

Navegando en un oceáno de incertidumbre a través de un archipiélago de certezas (Edgar Morin dixit), he aprendido algo sobre la avena. Quiero compartirlo. Mi singladura en esta ocasión tiene como detonante el reflujo de estómago crónico que padezco. Ardores vaya. Mi amiga Evelyn compartió conmigo su experiencia al respecto con el limón… con estas palabras :

Desayuno todas las mañanas tomando un vaso de agua con limón… A pesar de lo que pueda parecer a primera vista. Un poco de limón ayuda a rebajar la acidez en el estómago.

Me Se me iluminó el semblante. Estimulado por la sed de conocimiento y la necesidad a partes iguales, navego por el ciberespacio. n la galaxia blogoesferica Laura Cruz nos responde a la pregunta que nos hacemos, como si (una vez más) la inteligencia colectiva nos leyera el pensamiento :

¿ Puedo tomar limón para la acidez de estómago ?

Ummh…Así pues, por ahora… nos decantamos por otra candidata aliviarnos el ardor de estómago, entre otras muchas (como se verá..) bondades como (¿super?)alimento. Esta no es otra que la avena.

Si bien en épocas tempranas no tuvo la importancia de la cebada y el trigo, en Asia Central se la cultivaba en buenas cantidades, aunque era considerada una mala hierba.

Avena Sativa – De Andreas Trepte – Trabajo propio, CC BY-SA 2.5,

Como contaba Miquel Pros, en una entrevista en la que el periodista Víctor M.Amela le etiquetaba como el “Apóstol de las virtudes de la avena”

Debería tomar avena?

¡Cada día! Yo lo hago.

¿Y qué notaría?

Incontables beneficios.

Dígame sólo tres.

Uno, tu piel estará más sana y bella, tu cabello lucirá fuerte y lustroso.

Dos.

Regulará tu peso: si padeces de sobrepeso, adelgazarás; si tienes bajo peso, engordarás. Te esculpe, y es muy diurética. ¿Y eso? Es un regulador metabólico, de tal modo que depura sobras y cubre carencias.

Y tres.

Ante un colesterol malo elevado, lo disminuirá: la avena actúa como una escobilla arterial. ¡Y aumentará el colesterol bueno!

Diríase que la avena es la panacea.

“Alimento específico para la salud”, lo define la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense): ¡es casi el alimento óptimo! Las investigaciones confirman las virtudes salutíferas de la avena… lo que ya sabía la cultura popular.

Me despido desde estas líneas mientras me tomo mi bol de agua con avena.

¿Somos lo que comemos?

23/03/2017

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La maldición del conocimiento

Escuchando a Ana Moreno en uno de [sus deliciosos programas radiofónicos](http://cafemorenini.com/fast-food-saludable/) sobre fast-food saludable aprendimos a poner palabras a un sentimiento que ha veces nos invade con cierto desasosiego. Ana habla de la maldición del conocimiento , según la cual cuando hablamos sobre un tema que conocemos bien tendemos a usar más y más la jerga de ese ámbito de conocimiento. Los (¿malditos?) abogados hablan en el ‘idioma’ de los abogados, así los (¿malditos?)_médicos_ hablan en el ‘idioma’ de los médicos y nosotros… los (¿malditos?)tecnólogos…hablamos nuestro ‘idioma’ propio. De algún modo… valga como ejemplo… es como si cada gremio hablara en su idioma ‘cifrado’… ¿con qué objetivo?.¿Con el objetivo de mantener una barrera de entrada a ‘forasteros’?.¿Con el objetivo de medir nuestros egos de legos en la materia en función de la cantidad de expresiones y ‘palabros’ cifrados que somos capaces de decir?…

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14/02/2017

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« Ayer (una advertencia para el futuro) »

«Antes de 1914, la Tierra era de todos. Todo el mundo iba adonde quería y permanecía allí el tiempo que quería. No existían permisos ni autorizaciones; me divierte la sorpresa de los jóvenes cada vez que les cuento que antes de 1914 viajé a la India y América sin pasaporte y que en realidad jamás en mi vida había visto uno.

La gente subía y bajaba de los trenes y de los barcos sin preguntar ni ser preguntada, no tenía que rellenar ni uno del centenar de papeles que se exigen hoy en día. No existían salvoconductos ni visados ni ninguno de estos fastidios; las mismas fronteras que hoy aduaneros, policías y gendarmes han convertido en una alambrada, a causa de la desconfianza patológica de todos hacia todos. (…)

Fue después de la guerra cuando el nacionalsocialismo comenzó a trastornar el mundo y el primer fenómeno visible de esta epidemia fue la xenofobia: el odio o, por lo menos, el temor al extraño».

Stefan Zweig escribió estas ‘memorias de un europeo’ en los últimos años de su vida. En febrero de 1942 las envió a su editor y al día siguiente se mató con un bote de pastillas.

[ Via / Leer más >> ]

 

15/01/2017

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De comunidades y corporaciones

Ayer celebramos un encuentro de viejos amigos y compañeros de estudios, aventuras y desventuras en la facultad. El común denominador no era otro que ese. Compartimos nuestra pasión por la informática, las redes y la electrónica. Nuestra vocación. Con animadas charlas renovamos nuestras afinidades, como catalizador de nuestros afectos. Si bien entre algunos de nosotros prevalecen los afectos por encima de las afinidades.

Uno de nosotros, J., comparte lo siguiente con los demás.

– «El mercado de consumo de nuevas tecnologías puede verse segmentado de la siguiente forma. Un primer segmento de usuarios desconocedores de lo que subyace a la nuevas tecnologías y que es el más propenso a seguir los dictados del marketing y las modas tecnológicas. Un segundo segmento de mercado compuesto por aquellas personas con cierto carácter ‘amateur’, con cierta pasión por estar al día de los últimos avances tecnológicos y que se informan antes de adquirir un nuevo producto o empezar a usar un nuevo servicio. Y un tercer y último segmento de mercado al que pertenecerían las corporaciones. Las grandes empresas multinacionales, grandes consumidoras de informática, redes y electrónica.»

J. , desde su posición de jefe de subcontratación de nuevas tecnología, en su día a día, gestiona equipos contratados por la gran multinacional de matriz española del sector energético para la que trabaja : 300 empleados de IBM en un proyecto, 150 de Hewlett-Packard en este otro, etc … Comparte con nosotros que de un tiempo acá su corporación viene migrando la gran parte de sus sistemas informáticos a software de código abierto (open source). Concretamente a productos de la gran corporación líder en el mercado del software abierto en general y en el sector de sistemas operativos para servidores de aplicaciones en particular. El (¿falso?) debate entre colegas está servido. ¿ software propietario vs software abierto (open source) ?. J. nos descubre la falsa dicotomía entre el viejo paradigma del software privativo (propietario) y el (pretendidamente) nuevo paradigma del ‘código abierto’. Más allá de a quién perteneces el software, si a una corporación o a una comunidad de desarrolladores y usuarios, J. nos descubre un nuevo enfoque de la discusión.

– «Cuando tu contratabas a Microsoft 1.000 licencias de software de servidor, básicamente estás comprando el derecho a no sólo usar dicho software sino también el derecho a recibir atención al cliente en general y soporte técnico sobre ese producto en particular. Por otro lado, cuando ahora en mi coporación contratamos 1.000 licencias de atención y soporte técnico a la mencionada corporación de producto de ‘código abierto’, de algún modo (en esencia) estás comprando también otro derecho. En base al cual si te surge un problema técnico con ese software, llamarás a su servicio de soporte técnico un día para pedir una solución a dicho problema. Y quizás no en la primera llamada, pero sí en la tercera… obtendrás respuesta por su parte.»

Y es en este momento de la conversación cuando alguno de nosotros menciona otra (¿pretendida?) característica del (por algunos) denominado’movimiento open source’: la «comunidad» . A lo que J. añade :

– «Desde las grandes corporaciones, cuando estamos analizando las diferentes alternativas disponibles para luego hacernos con un producto de software que satisfaga nuestras necesidades … y alguien nos dice que dicha herramienta está soportada ‘por la comunidad’, la descartamos sin más. Pues desde la corporación necesitamos saber el nombre y apellidos de la persona o personas que se hacen responsables del buen funcionamiento de dicha herramienta software para, llegado el caso, interponerle una demanda legal.

Lo que resulta paradójico a los ojos de este observador que aquí escribe es el hecho de que esas mismas corporaciones mantienen un discurso que apela a lo «comunitario» cuando les conviene… es decir, a la hora de hacer marketing y cacarear la última tendencia tecnológica.[https://youtu.be/8xG8_aEFLWc?t=128]

Lo que uno percibe al escuchar estas palabras es que, volviendo a aquello con lo que iniciábamos este texto, lo de las «afinidades tecnológicas», … el debate de fondo ¿ deberíamos más bien reorientarlo a otras categorizaciones ? ¿ deberíamos poner más enfásis diferenciar entre prácticas de desarrollo tecnológica ancladas al paradigma de la escasez y las orientadas al paradigma de la abundancia ?

¿ será que como diría Gramsci, estamos en un momento en el que «lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer» ?

24/12/2016

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